Rocafort

El proyecto de reforma en la calle Rocafort destaca por su capacidad de equilibrar la memoria histórica de la vivienda con una modernidad contundente. El diseño huye de lo convencional, apostando por espacios donde la arquitectura original se desnuda para mostrar su esencia, creando un hogar único en el corazón de Barcelona.
Materiales con Alma y Tacto
En esta reforma integral, la cocina de diseño se proyecta como el eje visual del salón. Hemos utilizado el negro marmoleado para crear una pieza escultural que aporta profundidad.
- Integración Visual: Equilibramos la intensidad del tono oscuro con tonalidades arena y materiales naturales.
- Funcionalidad y Estilo: Transformamos un espacio funcional en un elemento decorativo que delimita la estancia con elegancia, ideal para amantes del interiorismo contemporáneo.

Contraste y transición espacial
La pared de acento envejecido estructura visualmente la vivienda, resaltando la autenticidad del espacio original. Mediante técnicas de restauración, dejamos expuestos parches de yeso en tonos azul y terracota que dialogan con la pureza de las superficies blancas.
Esta elección no solo añade carácter, sino que enriquece la transición sensorial entre el comedor y la estancia principal, poniendo en valor el patrimonio arquitectónico del Eixample.


Calidez orgánica y diseño fluido
En la suite abierta, el baño se integra para potenciar la amplitud y la luz. La pieza clave es una encimera de madera natural con canto vivo, que aporta una calidez orgánica en diálogo con la textura del terrazo y la sobriedad de la grifería negra técnica. El espejo circular retroiluminado añade profundidad visual, conectando el dormitorio y el vestidor de forma fluida.
El resultado es un equilibrio preciso entre la esencia histórica del suelo hidráulico y un diseño contemporáneo, funcional y sofisticado.


Un Oasis de Silencio Urbano
La vivienda se extiende hacia una terraza privada en Barcelona, diseñada como un retiro de calma. La transición es fluida gracias al uso de suelos técnicos de madera y una paleta de tonos neutros.
La integración es total: la ducha exterior en negro mate replica la materialidad de la cocina y el baño, mientras que el césped aporta frescura visual. Este espacio abierto se convierte en el verdadero pulmón de la obra, amplificando la luz en todo el interior.



